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Por qué los políticos no comunican de manera eficaz las consecuencias de una España sin Gobierno

Isabel Gallego

“Sin gobierno estamos mejor”. Es la popular afirmación que se viene repitiendo estas semanas en las que lo provisional parece caminar hacia lo definitivo. Pero ¿explican de verdad los políticos cuál sería el escenario que nos espera si se llegan a repetir las elecciones para que cada cual se forme su opinión?

Habrá muchos que entiendan que menos intervencionismo del Estado es mejor para los españoles y que la prolongación de los Presupuestos Generales del Estado sería la medida menos mala. Pero no es éste un anàlisis económico, ni siquiera político de la situación actual si no una reflexión sobre la comunicación de los representantes de los distintos partidos. En este sentido, la pregunta es ¿por qué no han aplicado estrategia de comunicación alguna para que los españoles conozcamos cómo afecta a nuestro día a día la prolongación de un Ejecutivo provisional?

España va camino de los 200 días “en funciones” y no parece, a juzgar por las afirmaciones de Pedro Sánchez, que por ahora el PSOE vaya a abstenerse para dejar paso al PP con un posible apoyo de Ciudadanos. Esta situación puede prolongar aún más la formación de Gobierno, lo que llevaría a prorrogar los Presupuestos, con partidas sobre las que habría consecuencias directas por tratarse de una prolongación de las cuentas del ejercicio anterior.

Previamente no se habrá aprobado el techo de gasto, ese término tan manido en las comparecencias de los políticos, más ocupados en sacarle lustre al lenguaje macro que preocupados en que los ciudadanos entiendan la situación que se les viene encima. El techo de gasto es el límite al gasto que el Estado debe realizar. Si se prorrogan los presupuestos operaría el del año anterior. Tampoco se podrá aprobar la senda de consolidación fiscal que hay que enviar a Bruselas, otro término que escuchamos pero no acertamos a comprender. Y ni Rajoy, ni Rivera ni Sánchez o Iglesias se han esforzado por contarlo de manera efectiva. Los dos últimos, escondidos desde hace días, han tomado el camino equivocado que no es otro que no comunicar. Porque como decimos los que nos dedicamos a la comunicación: u ocupas el espacio informativo, o te lo ocupan. Y tanto Sánchez como Iglesias han decidido que sean sus colaboradores los que den las explicaciones oportunas a la salida del bucle institucional en el que se encuentra España. Y esas explicaciones nunca van más allá de los tratados internacionales que España no podría suscribir o la consolidación fiscal. ¿Alguno de ellos cree que el techo de gasto, la consolidación fiscal o las liquidaciones del Sistema de Financiación Autonómica pueden activar alguna mínima emoción en quien los escucha?

El peligro de unas nuevas elecciones sigue presente aunque pocos sepan cuáles son las consecuencias (mejores o peores) que acechan. Inmersos en la estrategia de presionar al contrario para culparle de los desastres venideros, la mayoría de los políticos ha dejado a un lado la argumentación emocional, clave para una comunicación eficaz. Priman lo racional, los datos sobre las sensaciones, las entregas a cuenta sobre la educación, quizá porque si lo explican de manera eficaz, con metáforas y casos cercanos se descubra la irresponsabilidad, la de unos más que de otros.

Hay una teoría en Coaching que dice que no hacer también es hacer pero en este caso no hacer un discurso que apele a las sensaciones puede jugar en contra de aquel que quiera a pesar de todo presentarse despojado de personalismos, por encima de las circunstancias. Al margen de los fríos datos que arrojen las encuestas en las listas de valoración de políticos, un líder lo es también por su capacidad para empatizar con los demás, para persuadir, que no es otra cosa que convencer, y no conozco a nadie que haya empatizado con un discurso sobre la prima de riesgo.

No se trata de resucitar a Juana, aquella española omnipresente en los discursos de Pedro Sánchez en la pasada campaña electoral que igual servía de hilo conductor para describir cómo vivía una joven canaria en paro, que una ama de casa andaluza. Un storytelling de andar por casa, poco trabajado, improvisado y peor expresado.

Se trata de contar cómo nos afectaría en el día a día la prolongación de un Gobierno en funciones a través de hechos reales. El storytelling es la narración de una historia y si se sitúa en un contexto que resulte familiar puede ser mucho más eficaz para convencer. En este caso, movilizaría más contar, por ejemplo, que si se prorrogan los Presupuestos las pensiones no se podrían incrementar los 40 euros de media, tampoco las subidas salariales de unos 300 euros para los funcionarios. Las Comunidades autónomas no conocerían el 70 u 80% de sus ingresos para hacer frente a sus políticas, ni se podrían aumentar las subvenciones con fines sociales, lo que afectaría directamente al gasto en Sanidad, Educación o Dependencia. Los pensionistas perderían capacidad adquisitiva, los funcionarios verían mermados sus ingresos con respecto a las previsiones de subida y si no pueden crecer las ayudas a la dependencia, no habría más plazas.

Ante esta situación, la narración cobra mucha importancia. En la sociedad actual en la que el exceso de información nos bombardea sin tener apenas tiempo para procesar el mensaje nos fijamos en la emoción que nos provoca un discurso, en los gestos de quién lo pronuncia, en el lenguaje y la manera de contarlo. Por eso es tan importante convencer contando la realidad desde un marco reconocible por todos. Utilizar tecnicismos, no contar la realidad y evitar explicaciones que sean entendidas y reconocibles provoca desconfianza pues puede dar la impresión de que no se cuenta la verdad y a esta, como ya diría Pascal, se llega no sólo por la razón sino también por el corazón.

Hemos escuchado hasta hartarnos que unas nuevas elecciones sería un hecho dramático para España pero muchos siguen pensando que sin Gobierno se está mejor. Y lo mismo tienen razón. Pero, ¿A alguien le interesa explicarlo?

Isabel Gallego
Asesora de comunicación y Coach ejecutivo

Fuente: Pr Noticias

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